Ideas desdibujadas

En la oscuridad más profunda, esperan rabiosos los demonios de tu conciencia. Sólo tú los ves, sólo tú los escuchas, sólo tú sabes que ellos están atentos a tu idilio maquiavélico.

Eres el mesías de tu propia garganta que en gritos petrificados del alma vacía de su espíritu clama en lenguas de fuego la atención del cosmos, más allá del universo pero más aquí que el tiempo. 

¡Clava tu vista a los demonios, desafiales en su territorio, clama tu corona de orden y destino! Es tu mundo y tu realidad. Y verás mesías, como el cielo se te desplaza en tus manos, porque eres tu.

Graciosa circunferencia dibujan los sueños cuando se estampan con la realidad, babilonia se resquebrajea en sus cimientos, o es acaso el fénix de la antigua troyano derramando voces. Es así.

Toma un minuto entre tus dedos, miralo a través del sol y ese es el diamante de tu vida. Ni el oro vale tanto que tu minuto. Sólo con el dominas el todo. En el se define la eterna batalla del bien y el mal. Saborealo, ya que cuando tomas ese diamante entre tus dedos brutos, ya ha dejado de existir. Es futuro cuando lo quieres tomar, presente cuando lo intelectualizas y pasado cuando lo has tomado. 

Gravedad insensible de la calamidad del corazón. Es el eterno devenir. ¿Todo o nada? Siempre triunfa el todo, ya que al ser el todo, incluye y contiene a la nada, aunque la nada, en sí misma nada sea, será aunque sea un concepto y como tal ya empezó a ser parte del todo. No sólo la cuarta dimensión, ni el demonio maldito de Descartes. 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s